A orillas del Rhin, en pleno corazón industrial de Alemania, Dusseldorf combina historia, modernidad y cicatrices de la Segunda Guerra Mundial en una ciudad que sorprende más de lo que imaginas.
Si estás buscando qué ver en Dusseldorf y entender cómo encaja la Segunda Guerra Mundial en su identidad actual, aquí tienes una guía clara, práctica y sin rodeos para aprovechar tu visita, incluso si solo haces escala.
La Dusseldorf de la Segunda Guerra Mundial y el peso de la historia en su identidad actual
Hablar de la Dusseldorf de la Segunda Guerra Mundial es entender una ciudad que fue bombardeada por los británicos y liberada en 1945 por los estadounidenses. No era la primera vez que sufría ataques. En la Primera Guerra Mundial ya había sido objetivo por sus bases de zepelines.
Tras el conflicto, en 1946, se convirtió en la capital del actual estado de Westfalia Renania del Norte. Hoy cuenta con unos 630.000 habitantes, aunque toda la región forma prácticamente un continuo urbano.
Dusseldorf forma parte de la metrópoli Rhin Ruhr, el mayor núcleo urbano del país, con más de diez millones de habitantes incluyendo ciudades como Colonia, Bonn, Essen o Dortmund. Es el corazón industrial alemán. Y eso se nota.
La ciudad nació como un pequeño poblado de pescadores en el siglo XII, cerca de la fortaleza de Kaiserswerth, bajo el Sacro Imperio Romano Germánico. Con el tiempo creció, recibió derechos de ciudad y compitió durante siglos con Colonia por el poder comercial. Esa rivalidad todavía se percibe.
En el siglo XIX llegó la industrialización y la población se multiplicó. Más tarde, los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial marcaron su fisonomía. Quizá por eso hoy conviven edificios ultramodernos con calles más descuidadas. Ese contraste es parte de su personalidad.
¿Te gusta la historia? Entonces Dusseldorf tiene algo que contarte. Puedes aprender todo sobre la Dusseldorf de la Segunda Guerra Mundial participando en este Tour por los lugares más emblemáticos de aquella época.
Qué ver en Dusseldorf en un día entre historia, modernidad y el río Rhin
Si solo tienes una escala, da tiempo a ver lo esencial. De verdad.
Desde el aeropuerto de Dusseldorf hay que tomar el tren S11, bajo la terminal C, en dirección Bergish Gladbach. El equipaje puede guardarse en la consigna situada en el Ground Floor, Car Park 3, abierta de 8.30 a 16. Eso sí, prevé tiempo. Las colas en el aeropuerto pueden ser largas.
Un posible recorrido práctico podría ser este:

Zeitfeld en el parque Volksgarten, una instalación de 1987 con veinticuatro relojes sincronizados con el reloj atómico de Braunschweig. Curioso y diferente.

Graf Adolf Platz y el lago Schwanenspiegel, donde se encuentra el K21 Kunstsammlung con colecciones de arte moderno.

Medienhafen y el conjunto Neuer Zollhof, diseñado en los años 90 por Frank Gehry, icono de la arquitectura contemporánea.

Paseo por la Rheinuferpromenade junto al Rhin y subida a la Rheinturm, torre de telecomunicaciones inaugurada en 1981 con restaurante y mirador.

Schlossturm en la Burgplatz, torre del antiguo castillo del siglo XIII que hoy alberga el Museo marítimo.

Iglesia de San Lamberto, el edificio más antiguo documentado de la ciudad, del siglo XII.

Rathaus en la Marktplatz, con la estatua de Jan Wellem y calles animadas como Bolkerstrasse y Flingerstrasse, donde probar el licor Killepitsch.

Hofgarten y el K20 Kunstsammlung Nordrhein Westfalen, junto a la Kunsthalle y el moderno Ko Bogen.

Corneliusplatz y Konigsallee, bulevar elegante con canal, fuentes y establecimientos comerciales como el Centro Comercial Galeria.

Iglesia evangélica de San Juan y el Monumento a Bismarck, además del barrio Little Tokyo, el jardín japonés en Nordpark o la EKO Haus der Japanischen Kultur en Oberkassel.
Si te organizas bien, todo esto cabe en un día intenso. Y si tienes más tiempo, puedes acercarte a la fortaleza de Kaiserpfalz en Kaiserswerth o al Palacio Benrath, un palacio rococó en las afueras. Si vas ajustado de tiempo, no dudes en contratar un servicio de traslados que te llevará de un lugar a otro, puerta a puerta. Es super cómodo y bastante económico.
La Dusseldorf moderna entre industria, moda y vida multicultural
Más allá de la Dusseldorf de la Segunda Guerra Mundial, hoy la ciudad es conocida como la capital de la moda de Alemania. También destaca por la música, la ciencia y la educación. Se la considera una de las mejores ciudades para vivir del mundo y una de las más multiculturales, con población de casi todos los países.
Su aeropuerto es el tercero más importante del país, tras Frankfurt y Munich. Eso ha impulsado su papel como sede de ferias comerciales y encuentros internacionales.
Cuando se celebró el Festival de Eurovisión en 2011, la ciudad estaba completamente engalanada, llena de banderas y periodistas. Ese tipo de eventos refuerzan su imagen cosmopolita.
Pero ojo, no es una ciudad que deslumbre a todos a primera vista. Puede que no te apasione, pero resulta interesante como ejemplo de la vida alemana moderna. Es funcional, potente económicamente y llena de contrastes.
Consejos prácticos para organizar tu visita a Dusseldorf sin complicaciones
Dusseldorf encaja bien para viajeros curiosos, amantes de la arquitectura moderna, el arte contemporáneo y los paseos junto al río. También para quienes quieren entender cómo es la Alemania industrial actual.
En un día de escala es suficiente para recorrer lo principal. El transporte desde el aeropuerto es sencillo con el tren S11. La consigna facilita moverte ligero.
Si visitas el Rhin, disfruta de la Rheinuferpromenade y fíjate en los puentes y en la Rheinturm, uno de los grandes símbolos de la ciudad. En el casco histórico, la Marktplatz y sus calles cercanas concentran ambiente y bares tradicionales.
Y un detalle importante: prevé tiempo extra en el aeropuerto. Las colas pueden ser largas y no querrás correr.
Al final, Dusseldorf no es una postal romántica al estilo de otras ciudades alemanas. Es más bien un engranaje, una pieza clave del motor industrial del país. Y precisamente por eso merece la pena conocerla, aunque sea en una parada breve.
¿Te animas a darle una oportunidad en tu próxima escala?



