Descubre dos joyas del centro de Europa que cuentan con una historia milenaria, paisajes de postal, vinos legendarios y pueblos de cuento que hacen de Chequia un destino imprescindible más allá de Praga.
Si creías que viajar a la República Checa se reducía a visitar Praga, prepárate para una sorpresa con mayúsculas: Moravia y Bohemia del Sur emergen como dos regiones capaces de enamorar a cualquier viajero exigente. Entre viñedos infinitos, castillos épicos y naturaleza impresionante, esta “cara B” del país centroeuropeo ofrece experiencias tan ricas como variadas.
Moravia del Sur: vino, historia y naturaleza para todos los sentidos

La región de Moravia del Sur es la zona vinícola por excelencia de la República Checa, con más del 90 % de sus viñedos concentrados aquí y algunos de los mejores vinos blancos del país. Brno, su capital indiscutible, mezcla encanto medieval con una vida urbana vibrante: no te pierdas el imponente Castillo de Špilberk, que domina la ciudad desde el siglo XIII, ni la cercana Villa Tugendhat, una obra maestra modernista declarada Patrimonio de la Humanidad.
Pueblos de película y paisajes UNESCO

Mikulov, enclavado entre viñedos y colinas, es uno de esos sitios que parece sacado de una postal europea: su castillo, sus plazas y las vistas desde el Holy Hill te dejarán boquiabierto al atardecer. Muy cerca, el Paisaje Cultural de Lednice-Valtice, también Patrimonio de la Humanidad, combina jardines infinitos, palacetes románticos y senderos tranquilos para disfrutar durante horas.
Naturaleza impresionante a un paso de la historia

Si lo tuyo es la naturaleza, el Moravian Karst es un auténtico espectáculo: un laberinto subterráneo de cuevas, gargantas y abismos como la famosa Macocha que parecen salidos de un cuento de aventuras. Perfecto para amantes del senderismo, la espeleología o simplemente para desconectar en plena naturaleza.
Bohemia del Sur: castillos, ciudades medievales y panoramas de ensueño

Al oeste, la Bohemia del Sur ofrece un encanto distinto pero igualmente seductor. Su joya más brillante es la ciudad de Český Krumlov, considerada una de las urbes históricas más hermosas de Europa, con un castillo que parece vigilarnos como salido de un cuento de hadas.
Más allá de las calles empedradas

El paisaje de Bohemia del Sur mezcla colinas verdes, lagos tranquilos y bosques profundos que invitan a actividades al aire libre desde senderismo hasta paseos en kayak. El castillo de Rožmberk —otro icono medieval— corona la región con historia y vistas panorámicas dignas de una cámara de fotos constantemente en acción.
Tradición y vida local

Ciudades como České Budějovice, con su arquitectura barroca y animadas plazas, son paradas perfectas para completar la experiencia bohemia. Aquí el ritmo de vida es más pausado, los cafés en plazas antiguas invitan a observar el mundo y la tradición cervecera rivaliza con el vino de Moravia.
Cómo visitar ambas regiones en una ruta inolvidable
Si tienes tiempo, no dudes en unir lo mejor de Moravia y Bohemia del Sur en un itinerario bien planificado: puedes empezar en Brno, bajar por los viñedos de Moravia degustando vinos locales, continuar hacia Mikulov y Lednice y luego cruzar hacia la Bohemia del Sur para perderte entre castillos y ciudades medievales hasta llegar a Luxemburgo (o incluso Viena) si amplías tu ruta. A continuación os dejamos unos consejos para tu viaje.
- Mejor temporada: primavera y otoño para viñas en flor o vendimia, verano para cuevas y naturaleza.
- Cómo moverse: coche de alquiler o trenes regionales conectan las principales ciudades y pueblos sin complicaciones.
- Gastronomía local: no te vayas sin probar la cocina morava con platos contundentes y acompañarlos con un vino blanco de la región.
En definitiva, Moravia y Bohemia del Sur son dos caras de una misma moneda viajera: una República Checa que va mucho más allá de sus ciudades más conocidas y que ofrece un cóctel perfecto de historia, naturaleza, cultura y sabores. Bien vale la pena explorarlas con tiempo y curiosidad.


